EcoHuerta en “Objetivo Castilla – La Mancha”

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La economía rural vuelve a sus orígenes

El proyecto del Banco de tierras permite que unas 12 personas en Torralba de Calatrava encuentren una salida laboral en la agricultura ecológica.

Los alumnos venden las hortalizas que cultivan en el mercadillo semanal. Foto: Ecohuerta La Vega

Desde hace algunos meses, el mercadillo de los jueves de Torralba de Calatrava acoge a unos nuevos vendedores. Ofrecen productos de la huerta, algo más caros que los demás pero con el marchamo de ser ecológicos y criados en la localidad.

Este jueves, Julia García Maillo se encontraba detrás del mostrador. Está contenta porque las ventas van bien y porque los compradores del pueblo empiezan a reconocer la calidad de sus productos. Ella, de 33 años, era dependienta en una tienda, pero se quedó en paro. Su marido, de 42, limpiaba cristales pero también se quedó sin trabajo.

Del desempleo pasaron por una experiencia que les ha cambiado la vida y de la que pretenden tener una profesión para toda la vida.

Pero para llegar al puesto del mercadillo muchos engranajes tuvieron que ponerse en movimiento. La asociación ASACAM, que pretende potenciar la agroecología y el desarrollo rural sostenible propuso al Ayuntamiento torralbeño una iniciativa pionera: crear un banco de tierras y formar a los futuros agricultores que las cultivaran.

El Ayuntamiento acogió con entusiasmo la propuesta y cedió unos terrenos cercanos al polígono industrial de la localidad. Por su parte la asociación ofreció un curso de agricultura ecológica a unos 15 participantes que tras la formación teórica plantaron y vieron crecer con ilusión sus tomateras, los calabacines o las berenjenas.

Ignacio Mancebo es uno de los profesores de los cursos de formación. “El único requisito que pedíamos a los candidatos era tener ilusión”, explica. Junto a Torralba, solo hay 12 municipios más en toda España en los que se está realizando este proyecto piloto. Pero hay otros bancos de tierras, como el de Luciana. “Con los Bancos de Tierra damos salida a dos problemas, al acceso de las personas a los recursos, como las tierras y también al del paro, porque personas que provenían de otros sectores reciben la formación para comenzar una actividad profesional”.

Antonio Laguna es otro de los participantes en el proyecto. A sus 41 años, este productor teatral se embarcó en el proyecto más por entusiasmo que por necesidad. “Todos comemos todos los días”, razona, “y este proyecto pretende ponderar la importancia que en los últimos 50 años ha perdido el mundo de la agricultura, que es, al final, quien genera esos alimentos”. Para él, este proyecto más allá del punto de vista práctico, supone el reto de cambiar los hábitos de consumo y la dieta de la sociedad. “Antes se comía de lo que había en casa y se compraba en el comercio local, este proyecto pretende eso”, sentencia.

Vuelta a las raíces

El Banco de Tierras y los ecohuertos potencian una vuelta a las raíces de la economía de los pueblos. Una forma de recuperar oficios casi perdidos que generan empleo en una época de paro endémico en las zonas rurales. Así lo reconoce Mancebo: “Fijar la población mediante el empleo es la forma de mantener el medio rural”.

En Torralba la mayoría de los quince participantes son gente joven que proviene de sectores como la construcción o la hostelería, e incluso jóvenes que acceden con este proyecto al mundo laboral, retomando los usos y la profesión de sus abuelos. No cobran un sueldo, solo perciben lo que sacan por la venta de los productos.

María Teresa González, alcaldesa de Torralba, tuvo claro desde el principio el apoyo de su Consistorio a esta iniciativa: “La agroecología es un medio de vida en auge, porque la sociedad está pidiendo más calidad y naturalidad en lo que come, y además genera puestos de trabajo”. El objetivo del Consistorio es que estos alumnos el día de mañana creen su propia cooperativa.

Quizá la mejor noticia que deja este proyecto es que es fácilmente exportable. Muchos Ayuntamientos de la región poseen tierras infrautilizadas y, por desgracia, montones de desempleados. Ignacio Mancebo indica que ya son varios Consistorios los que se han interesado por el funcionamiento del Banco de Tierra. Torralba ya ha sido reconocida por el INJUVE (Instituto Nacional de la Juventud) por esta iniciativa novedosa.

Tal vez la respuesta a la crisis esté en nuestra región en el pasado. En volver a las raíces agrarias que siempre sustentaron a esta tierra. El tiempo y unos bancos como éstos, que no tienen activos tóxicos, todo natural, tengan la respuesta.


Marta Castro Economía Ciudad Real >> Jue, 28/08/2014. Ver noticia original en OBJETIVO CASTILLA – LA MANCHA